¡Piratas! Black Sails

Acabo de ver el epsiodio 3×02 de Black Sails y he decidido que ya era el momento de hablar de esta excelente serie de piratas, producida por el canal Starz, y que nos cuenta a modo de precuela de “La isla del tesoro”, la historia del Capitán Flint, John Silver y sus correrías para conseguir el famoso tesoro que da nombre a la novela de Robert Louis Stevenson,

Los que pasáis por aquí con frecuencia sabéis de mi afición a las historias de Piratas. Desde aquel lejano primer encuentro con “The Secret of Monkey Island” es un tema y un genero al que me encanta volver a menudo, y Black Sails me esta proporcionando una muy generosa ración de piratas, Ron, y Caribe. Y con una calidad sobresaliente.

La serie me enamoro desde el primer compás de los increíbles créditos, realizados por cierto con un gusto exquisito y apoyados en una música espectacular, una suerte de melodía pirata con arreglos de guitarras que no deja de sonar en mi cabeza.  Y una vez comienza el primer capitulo, solo se puede uno sentir apabullado por la ambientación. Desde esos planos abiertos de Nasau con el azul del mar al fondo, salpicado todo ello por un paisaje caótico de edificios de la época y tiendas y asentamientos piratas en la playa, hasta el vestuario y el maquillaje de los personajes y extras que pululan por la serie. Todo raya a un nivel increíble, que muchas producciones cinematográficas no consiguen alcanzar. Sin olvidar, por supuesto, nuestros queridos barcos, construidos para la ocasión con todo lujo de detalles.

En cuanto a la temática de la serie, olvidaos de Vudu, de magia, de seres fantásticos y de piratas con buen corazon Esto es el siglo XVIII, y los piratas no son tan románticos como otras historias nos los pintan. Es una serie acerca de los malos. Y no me refiero solo a los piratas. No hay ni un solo personaje que tenga buen corazón, o que sea el héroe de la función. Evidentemente todos ellos tienen momentos de solidaridad, de heroísmo, o de amistad, pero no es como la que nos  muestran en “Piratas del Caribe”, aquí cada uno va a lo suyo, y la gran mayoría venderían a su madre antes de dejar que acaben con sus intereses.

Y es que ese es uno de los grandes atractivos de la serie. Entender porque unos ladrones y asesinos actúan y que les impulsa a realizar sus viles actos. Y es un autentico placer asistir a todo ello. Sobre todo teniendo en cuenta que, independientemente de que sea un precuela de un libro de ficción, la mayoría de personajes y situaciones son reales y basadas en momentos históricos registrados.

Porque los personajes son a cada cual mas interesante. Los dos grandes protagonistas, la cara y cruz de la moneda, El capitán Flint y Long John Silver. el primero, un oficial caído en desgracia, el segundo un desconocido del que nada se sabe. Es una dualidad que la serie explora muy bien. Mientras que de uno vamos averiguando todo lo que le ha llevado a convertirse en quien es actualmente, del otro solo conocemos su nombre, y le vemos crecer en la propia serie. Tanto la rivalidad, como la complicidad entre ambos es el motor de la serie y los dos actores dan la talla con creces. Y eso que ninguno de los dos me convencía al principio. Toby Stephens, (dato curioso: es hijo de la profesora McGonagall) que interpreta a Flint, me pareció teatral en exceso, aun teniendo un carisma monumental, y Luke Arnold, no me cuadraba como Silver desde el principio. Unos cuantos episodios después te rindes ante la evidencia de que son perfectos para sus papeles.

Y los “secundarios” mas de lo mismo. Desde el capitán Vane, autentico animalito,  hasta mi debilidad en la serie, Jack Rackam (Calico Jack), quien nos proporciona los momentos mas divertidos (todo lo divertidos que pueden ser en una serie tan oscura como esta).

Es cierto que hasta la tercera temporada uno echa de menos un poco mas de acción en alta mar pero los momentos espectaculares a bordo de los barcos se dosifican con acierto. Tengo que hacer mención al  episodio 2 de la tercera temporada , en el que asistimos agarrados al asiento a una tormenta dentro de un barco. Intenso es decir poco.

Así que ya sabéis, si queréis sentir el viento del Caribe en la cara, y degustar un poco de ron mientras contáis vuestro doblones, no lo dudéis, Black Sails es vuestra serie. Y si os interesa el tema, no dejéis de ahondar en las raíces reales de esta historia, con los piratas de verdad que surcaron el Pacifico y nos dejaron su verdad, y sus leyendas, para la posteridad.

Frikeanos algo...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .