Pantera

Llevo mucho tiempo intentando abordar un artículo acerca de los cowboys del infierno, pero mis limitadas aptitudes como articulista hacen que los escritos dedicados a mis filias musicales queden de algún modo cojos. No soy capaz de transmitir con palabras aquello que la música me da Pero el mayor de los Abbott se ha ido a hacer compañía a su hermano donde quiera que vayan los titanes del rock al morir, y hay que intentar rendirlos homenaje de algún modo.

Pantera es probablemente mi segunda banda favorita de todos los tiempos, solo superados por Iron Maiden, y aunque allá por los 90 no acababan de entrarme, han terminado siendo referencia para mí a la hora de entender la música.

El primer contacto que tuve con ellos, fue con su falso debut, Cowboys from Hell. Digo falso porque a estas alturas ya sabemos todos que existen cuatro discos anteriores, obviados por la propia banda en su discografía oficial, que poco o nada tienen que ver con lo mostrado a partir de los 90 (aunque Powermetal ya presentase aperitivos de lo que estaba por venir). Y aun estando en mi época mas power metalera (Helloween o Blind Guardian eran mis referentes por aquel entonces) había algo en la obra de los americanos que me llamaba. El toque fundamental fue, para mí, Cemetery Gates, aun hoy una de sus canciones mas grandes. Es evidente que sus melodías y limpias voces, que acercaban a Phil Anselmo a registros mas parecidos a los de Rob Halford, consiguieron mi atención por aquel entonces, pero el resto de temas no le iban a la zaga, y me sorprendían con su atrevimiento a la hora de construir riffs absurdos y extraños que desencajaban mandíbulas. Así, temas como Primal Concrete Sledge, con ese machacón y sorprendente riff inicial te hacían preguntarte como cojones se les habría ocurrido convertir eso en una canción. Y ahí reside uno de los puntales de Pantera: nada era lo suficientemente básico o inesperado para formar parte de un temazo.

Ahi tienes temas como Walk, Becoming, By demons be driven o You’ve gotta belong to it para demostrar que al a hora de componer riffs, no estaba todo escrito. Pantera rompían con cualquier tópico que pudiera tenerse de una banda de metal. Un cuarteto con una sola guitarra que producía estructuras demoledoras, pero que a su vez asombraba con sus solos, auténticas lecciones de guitarra del genio de las seis cuerdas que era Dimebag Darrell, probablemente uno de los mejores guitarristas de su generación, si no el mejor.

Tras Cowboys from Hell, vino el que es todavía su obra maestra; el álbum que les encumbro al olimpo del metal. Vulgar Display of Power llego en mala época de recesión para los sonidos más duros. Pero a ellos les daba igual, una colección de temas perfectos para una portada y un nombre que te obligaban a mirar el disco. Y es que los nombres de los discos de Pantera siempre han supuesto toda una declaración de intenciones. Todos ellos definen claramente el tono del álbum en cuestión.

Far Beyond Driven es mi disco predilecto de Pantera. Me encanta su sonido y, tal y como reza el título, su intención de llevar mas allá la propuesta de su anterior creación. Temazos como 5 Minutes Alone, I’m broken o Use my Third Arm me ponen aun los pelos de punta. O el atrevimiento del riff inicial de Becoming. El sonido de la banda va un paso más allá en simpleza y sequedad. El bajo de Rex Brown suena mejor que nunca y la producción de Terry Date es la base que otras bandas han usado para su sonido, con Messhuggah como exponentes mas claros y acertados.

The Great Southern Trendkill fue un paso en otra dirección. Las estructuras y los tiempos se enfangaban en los pantanos del sur de EE.UU. Todo se volvía mucho mas espeso y atmosférico en algunos temas pero sin dejar de lado la velocidad, que se acelera en los temas mas brutos como el que homónimo que abre el disco. Mucha gente criticó el disco en su día pero es un álbum como la copa de un pino. Pantera se reinventaban con cada disco. Aquí Black Sabbath están más presentes que nunca (Floods por ejemplo) y la voz de Philip Anselmo gana en madurez y registros y, sobre todo, en brutalidad.

Tras 4 años de rumores de ruptura, nos regalaron su última obra, Reinveinting the Steel, Un disco en el que recuperan mucho de Cowboys from Hell. Canciones cortas, directas, pero aun con posos Stoner en el sonido. Trallazos como Hellbound o Goddamn Electric son mis preferidas, seguidas de cerca por los dos últimos cortes del álbum, dos temas muy diferentes entre sí, pero que cada uno profetizaba los derroteros que por un lado iban a tomar los hermanos Abbott y por otro Anselmo y Brown.

A partir de aquí Pantera dejo de existir. Tuvimos que conformarnos con Damageplan y Down (es un decir, conformarse no es la palabra idónea) o con proyectos como Rebel Meets Rebel en el que los dos hermanos y Rex colaboraban con David Allan Coe, cantante de country en un disco divertidísimo y sorprendente. O con maravillas como Superjoint Ritual, proyecto de Phil Anselmo.

Dada la calidad de dichos proyectos, no dejaba de soñar con una posible reunión que volviese a poner juntos los talentos de estos genios, hasta que la tragedia acabo con Dimebag Darrell en un escenario. Asesinado él, Pantera no puede volver, y así ha sido hasta ahora, momento en el que Vinnie Paul nos ha dejado también, dejando a Pantera únicamente con dos miembros vivos.

Atrás quedan gargantuescos conciertos como el Monsters of Rock de Moscú, en el que actuaron delante de mas de 1 millón de personas, o los geniales Home Videos de Pantera, que ningún fan debería perderse, repletos de cachondeo, amigos de la banda y momentos inolvidables. Tras los cuatro grandes en los 80, Pantera fueron el único monstruo en reinar durante los 90. Nadie se acercaba a ellos, nadie podía tocar como Darrell, y todos querían hacerlo como Vinnie Paul. Anselmo daba lecciones de como encarar un directo mientras Rex, siempre mas discreto, aportaba solidez al sonido de la banda.

Y aquí estoy, con una espina clavada que jamás podre quitarme, la de ver a esos cuatro titanes en directo ejecutar algún tema de esa discografía, sólida como una roca, corta pero repleta de calidad. Muchos imitadores han seguido su camino, practicando eso que se ha dado en llamar “Groove metal” pero ninguno se acerca ni un poco a lo conseguido por estos cuatro cowboys del infierno.

Frikeanos algo...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .