Lost: vamos a centrarnos

Con ese espectacular final de temporada que hace las veces de bisagra, comenzamos la cuarta temporada de Perdidos. Si antes teníamos flashbacks del pasado conviviendo con los hechos de la isla, en esta ocasión los saltos temporales nos llevan a ese futuro en el que solo 6 de nuestros Losties han salido de la isla.

¿Que habrá pasado para que Sayid trabaje para Ben matando gente? O para que Hugo vuelva al sanatorio? ¿O para que Jack este en sus horas más bajas? ¿Quién es el muerto? Todo sin olvidar el presente en la isla, con esos rescatadores que no son lo que parecen: uno que habla con los muertos, un físico entusiasta y una pelirroja de la que poco se sabe…

Si en la tercera las cosas por fin avanzaban en otra dirección que no fuese el enfrentamiento con los Otros, en esta cuarta Lost se convierte en algo diferente. Nuestros supervivientes son ahora isleños. Y se agradece.

Solo 14 episodios convierten esta temporada en una de las más estables y centradas, y en la más corta, por supuesto. Libre de las ataduras de la estructura de flashback, y habiendo completado la fotografía de cada uno de los personajes durante 3 temporadas, los guiones se centran en hacer avanzar la historia, con un claro principio y final. Sin distracciones, sin tregua.

Como punto de partida: Un barco llega a la isla, Jack confía en ser rescatado, y Locke no se fía, teniendo razón, ya que el barco, propiedad de Charles Widmore, solo llega para acabar con todos los de la isla y apropiarse de la misma.

La trama avanza, con un Locke buscando a la desesperada más señales divinas y dividiendo a los supervivientes del 815. Patente se hace el cisma entre ciencia y Fe y la guerra civil se convierte en realidad. Mientras Ben disfruta con ello, aun a pesar de su condición como prisionero, que no abandonara hasta el final de temporada.

Nuevos personajes procedentes del barco de WIdmore son un derroche de carisma. Primero, Fran Lapidus, nuestro piloto de helicópteros favorito, y después Daniel Faraday, el físico que parece saber más que nadie acerca de que narices pasa en la isla. Otros, sin embargo, solo pasaban por allí, con un médium que ve muertos pero que no pinta nada (encima es un gilipollas del más alto nivel) y una pelirroja que aparentemente ya había estado en la isla, pero que solo sale para quejarse y poner caras.

Pero también hay personajes clásicos que caen en lo absurdo y lo irritante. Tenemos a Kate, en caída libre desde la temporada pasada. Un personaje femenino, que comenzó siendo alguien fuerte, que no debía nada a nadie y que tenía su propio pasado oscuro, a ser alguien profundamente inútil que solo vale para ir de Jack a Sawyer y viceversa. Solo vemos destellos de esa fuerza pasada en episodios como el de su juicio y poco más. Hasta la propia Evangeline Lilly ha renegado del propio personaje contando incluso lamentables decisiones de producción para con su persona. Solo mejorara en la segunda mitad de la temporada, donde gana algo más de solidez.

Tras un comienzo de temporada correcto, uno se despierta con el episodio 4×05. La constante. Otro de esos capítulos maravillosos dedicados a Desmond. El desfase temporal que sufre es el centro del capítulo, y el personaje hace qué nos resulte real y cercano. Su relación con Penny, su carrera por salvar su vida con ayuda del Faraday del pasado… Un capitulo con un ritmo perfecto y un guion redondo. Uno de los mejores episodios de Perdidos, sin duda alguna. Que además sirve como llave para los muchos aparentes misterios de la temporada relacionados con el tiempo (el medico del barco muerto en la playa, por ejemplo)

A partir de aquí todo se centra en el conflicto entre los habitantes de la isla y los del barco de Charles Widmore, que se rebela como el villano de la serie, cambiando Perdidos de rumbo por completo, convirtiendo a los Losties y Los otros en inesperados aliados contra el padre de Penny. Secundarios comienzan a caer, como si los guionistas estuviesen haciendo limpieza (Alex, Karl, la francesa) y los flashforwards empiezan a complicarse, con Jack y Kate criando a Aaron y Hurley viendo visiones.

Es una temporada en la que comienza a escarbarse en la mitología mas escondida de la isla, en concreto, el episodio 8, en el que Ben se ve asediado en su casa, le vemos acceder a una zona escondida, que parece un arco de piedra y desde el cual, invoca al humo negro sin dejarnos claro cómo. Por otro lado, es precisamente en ese episodio en el que se nos cuenta un flashforward que involucra a Ben, y Sayid, que comienza en el desierto, con un Ben herido vestido con un abrigo de Dharma, como si hubiese llegado desde la isla teletransportandose… tendrá respuesta al final de la temporada. Los guionistas abandonan su empeño en decir que todo tiene una explicación mundana y abrazan sin miedos la ciencia ficción y la fantasía. Y me gusta.

Como nota negativa, me gustaría comentar un episodio que me ha indignado por completo, que no es otro que el dedicado al parto de Sun, en el que se juega de manera tramposa con el flashback, el flashforward y el presente, rompiendo por completo con la coherencia narrativa de la serie. Solo con fines dramáticos se nos cuentan dos historias que nada tienen que ver, tan solo para revelarnos que Jin está muerto fuera de la isla.Ese momento, que debería ser, y en realidad es, emocionalmente interesante, se ve lastrado por el juego de trilero exhibido antes. Espero que se la última vez que me encuentre algo así de torpe en las temporadas que restan.

Y Michael vuelve. De manera increíble, regresa a la isla, solo para limpiar su nombre, empujado por Ben, como no. Esto pone de manifiesto lo mucho que me gustan los episodios de flashforward en los que lo que debería ser un final feliz (la salida de la isla) se convierten habitualmente en una regreso a la realidad triste y lleno de baches. Lo vemos en Jack, Kate, Sayid y en este Michael, que tras todo lo vivido, ha perdido la relación con su hijo.

También recuperamos una subtrama, la del padre de Jack vagando por la isla y su relación con Claire, hermanastra de Jack. Junto a la cabaña de Jacob, y el enigma de como Jeremy Bentham salió de la isla, son los misterios sin resolver de esta cuarta temporada.

Locke se nos confirma como alguien especial, que nunca ha seguido corrientes, y que forja su propio destino. Conocemos su niñez, con la aparicion de un Richard Alpert que, cual inmortal, aparece donde menos se le espera, ya sea en el presente, o en el pasado. Y finalmente, es nombrado heredero por Ben. ¿Es una decisión sabia? ¿Correcta? Se da forma a Locke de nuevo, ya que, si bien es un hombre de fe que busca señales, es en realidad alguien que forja su camino, por encima de destinos, pero empujado sin darse cuenta en muchas ocasiones haca él. No en vano, Ben le dice acertadamente “…encontraras tu camino, siempre lo haces”

Es precisamente el protagonista del último momento de la temporada: muerto en un ataúd. ¿cómo salió de la isla? ¿Qué paso? Si bien, el final de temporada queda años luz a nivel de impacto de los anteriores, sigue dejando un buen clifhanger para la quinta tanda de episodios. Lo mejor es que Locke coge de nuevo protagonismo, y se convierte en centro de la serie, cosa que nunca debio dejar de ser, recuperando asi la dualidad originaria de la serie: Fe contra ciencia, negro contra blanco, Jack contra Locke. Backgammon

Los 14 episodios dejan con ganas de más, y no puedo esperar a seguir con la serie. El misterio es más atractivo que nunca y la serie se va concentrando en los personajes mas centrales, como queriendo dirigir todo a un final controlado. Es como si por fin, Perdidos tuviese un objetivo claro mas allá de subtramas y temporadas, y eso añade velocidad al desarrollo de las cosas y concreta la acción en unos pocos personajes, los más importantes. Sin distracciones. Sin añadidos, pero siempre manteniendo esa peculiar forma de contarnos las cosas. Perdidos sigue siendo, tras 4 temporadas, tan maravillosa y atractiva como al comienzo. Y si bien es una temporada nerviosa, intensa, no olvida el corazón de sus personajes. Momentos como el juicio a Kate y su maternidad auto impuesta, el rescate de los Oceanic 6, la infancia de Locke, la evolucion de Sawyer, la pena de Sayid, o incluso el amor de Ben por su isla, y su dolor contenido por la muerte de su hija, nos recuerdan que Lost, sin sus personajes, no es nada.

A lo largo de este revisionado de la serie, creo que la estoy disfrutando más que en su día. Libre de el ansia y la meticulosidad a la hora de buscarle detalles, estoy disfrutando a nivel mas general, y puedo decir que es una serie muchísimo mas solida de lo que recordaba. Aunque aún me quedan 2 temporadas de las cuales poco recuerdo, ¿Que me tendrán reservado?

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