Lost: de vuelta en La Isla

Encaramos ya el último tercio de Perdidos (en realidad, si nos atenemos al número de episodios nos quedan poco más de un cuarto de serie) y las tramas se precipitan. Todo se ve abocado a un final.

Hay que ver estas dos temporadas que nos restan, como un Perdidos diferente. Olvidamos ya el desarrollo de personajes tan típico de Lost, paulatinamente abandonado a lo largo de la temporada 4. No hay casi Flashbacks, más que para explicar agujeros en las tramas durante sus vaivenes temporales, y los personajes, ya definidos del todo, toman decisiones y se ven arrastrados a situaciones, sin más objetivo que terminar un camino. ¿Es eso malo?, nada más lejos de la realidad. Lost, como ya decíamos antes, se centra, e intenta dar un final satisfactorio a gran parte de sus tramas. Cosa que a veces consigue, a veces no…

Los primeros episodios, siguen haciendo hincapié en lo mucho que se tuercen los regresos de Hugo, Jack, Kate, Sayid y Sun tras intentar retomar sus vidas. Todo más o menos influenciado por Ben, como no. Esa obsesión por volver al isla se convierte en el objetivo, que finalmente consiguen gracias a la inquietante madre de Faraday, a la que ya conocíamos claro está. Me encantan este tipo de detalles. Es un personaje, que no veíamos desde su encuentro con Desmond, en aquella joyería, y de repente, aquí está, cual Deus ex Machina. Un personaje enigmático, del que sabremos más cosas a lo largo de la temporada.

Mientras tanto en la isla, tras el rescate de los Oceanic 6, los saltos temporales se suceden, convirtiendo esta isla de locos en algo más loco aun. Danielle de joven, Richard Alpert hablando con Locke, Faraday como operario en el pasado… Una montaña rusa que no finalizara hasta que no vuelvan los Oceanic 6 a la isla, en un sexto episodio emocionante y paralelo a aquel primer accidente del vuelo 815.

Y tras la vuelta, la revelación: Los saltos han finalizado, pero nuestros protagonistas han terminado atrapados en los años 70. Algunos, claro, porque los ocupantes del vuelo 316 de Ajira, terminan separados en dos grupos por 30 años de diferencia, siendo el más dramático de todos el relacionado con Sun, separada de su marido por tres décadas de tiempo.

Un Sawyer, establecido con Juliet en Dharma, mucho más maduro y centrado, es quien recibe a nuestros retornados, para sorpresa de todos. Sobre todo para él, que ve como esa nueva vida construida junto a Juliet, se tambalea con la vuelta de Kate y Jack.

Y durante el periplo de nuestros Losties como colaboradores de Dharma, Perdidos recupera una estructura más propia de la primera temporada. Me encanta que los flashbacks vayan rellenando huecos de su estancia fuera de la isla (por ejemplo con ese encuentro entre Kate y la madre de Claire) y explicando que motivos tenía cada uno para volver a la isla.

Existe un episodio que me ha reconciliado con Miles, que no es otro que el dedicado a su padre y a su relación con él. Porque Perdidos, cuando en aquella lejana segunda temporada nos presentó al doctor Alvar Hanso, nos lo dibujó como alguien frío y dedicado a los misterios de la isla. Finalmente, a lo largo de las temporadas, hemos visto que los misterios no son más que el desconocimiento de los Losties acerca de donde se encuentran. Los habitantes de Dharma Village son gente en general normal, que trabajan en un lugar extraordinario, pero que no dejan de ser humanos. En ese sentido, entiendo que mucha gente se viese decepcionada, ya que lo mundano y la rutina, forman parte de lo que pensábamos era el gran misterio de la serie, y eso me encanta, porque demuestra que Perdidos siempre ha sido impredecible y sorprendente. Un bien escaso en estos días.

Aunque vimos a Faraday abriendo la temporada en el primer episodio, aun no le hemos vuelto a ver, no sé porque. ¡Ah no! espera, final del episodio 13 y aquí llega, en un submarino, que ganas tenia de que volviese de una vez. Aunque mi alegría durará poco, ya que en el genial episodio La variable, reverso más oscuro de La Constante,  asistimos estupefactos al triste destino que le aguarda a nuestro físico favorito. Un episodio soberbio con el que se nos plantean más preguntas que respuestas. ¿Porque dice Faraday que su madre está equivocada? ¿Porque afirma que los Oceanic 6 no deberían haber vuelto? Todo mientras Juliet y Sawyer, pierden su idílica vida juntos y el enfrentamiento entre Dharma y los Losties comienza.

El esfuerzo realizado por los guionistas por casa y enlazar todas las líneas argumentales abiertas para legar a un tramo final coherente, es digno de admiración. Siempre se ha criticado a Perdidos de dejar muchos cabos sueltos, y, como ya dije en otra ocasión, un revisionado nos arroja una serie muchísimo más sólida de lo que recordábamos. Si, hay flecos, pero el trabajo durante esta temporada, teniendo en cuenta la papeleta de trabajar con viajes en el tiempo, es del más alto nivel. El goteo de información, la narración fragmentada a lo largo de toda la temporada, la información fuera de contexto que adquiere significado varios episodios después… todo esta tan bien hilado y trabajado, que e imposible no admirarse con el desarrollo de esta quinto lote de capítulos.

Y por si no fuese suficiente, de repente, Lost empieza a indagar en algo que se nos había ocultado y escatimado durante 4 años: su mitología. Comenzamos a conocer a Jacob, una deidad enfrentada a otra, que conocemos como el hombre de negro, y que, cual jugadores de ajedrez, enfrentan peones en pos de sus ideas. Blanco y negro, ciencia y fe. Y un villano, por fin corpóreo, el humo negro, que se revela como el gran enemigo a batir.

Pero también hay defectos. Widmore desaparece de la serie como némesis, así, sin muchos alardes. Jack se convierte, tras el principal impulsor de la idea de volver a la isla, en el que quiere borrarlo todo, algo un tanto incoherente con el arco del personaje, y es usado por los guionistas como motor del cambio. Un poco forzado según mi punto de vista. Solo quiere olvidar todo, y se convierte en heredero de Locke y a la vez de Faraday. Ciencia y Fe convergen en él, y ello le aleja de nosotros, los espectadores, y de todos los Losties de la isla, sobre todo de Kate, (maravilloso el dialogo en el que Kate le dice que no todo lo vivido ha sido sufrimiento) llevándole ademas a un tramo final que alberga por fin, el enfrentamiento físico que todos esperábamos. Sawyer y Jack dándose de ostias.

El estupendo final de temporada, nos deja en paralelo una tragedia y un cambio de paradigma. Locke, o el que pensábamos que era Locke, se revela como el hombre de negro, asesinando a Jacob, y tomando el control de la isla (o eso suponemos). Hay que admirar a Terry O’Quinn por dar vida al mejor personaje de la serie, Locke, y a la vez entregarnos con sutileza, al villano final. Un autentico portento interpretativo. No solo eso, si no que la revelación le da un nuevo y triste cierre definitivo al personaje, ahorcado a manos de Ben.

Mientras  tanto,  Sawyer (quizás el personaje mejor escrito de la serie y el que mejor arco evolutivo tiene) pierde a Juliet (otro personaje que adoro tras este segundo visionado). El momento ha hecho aflorar lágrimas a mis ojos. Y tras ello, fundido en blanco.

He de reconocer que esta quinta temporada ha sido una de mis favoritas. Un desarrollo impecable frente a la anterior, más errática, y la valentía a la hora de abordar temas más místicos por fin, la elevan por encima de otras. Y nos deja un comienzo inigualable para la ultima temporada.

Perdidos, por encima de sus idas de olla, es una serie que nos habla de la vida, de lo absurda, injusta y aleatoria que es mucha veces, pero también de lo emocionante que nos espera lo largo de ella. Con sus pequeñas historias de personajes, nos enseña nuevos puntos de vista y formas de enfrentar diferentes hechos. Estaremos hartos de oírlo, pero con Perdidos, lo realmente interesante es el viaje que propone, más allá de sus finales o cierres. Porque, seamos sinceros, la vida en realidad, si obviamos la inevitable muerte, no tiene cierres ni finales.

3 comentarios en “Lost: de vuelta en La Isla”

  1. Nos has dejado grandes pensamientos y reflexiones en este artículo. Yo pienso también que lo importante en Lost (y en la vida) es el viaje. Y es que es eso, Lost es un reflejo de la vida misma. Una de las cosas que a mí más me llamó la atención de la serie, más me llegó al corazón (y aún más me ha enamorado en siguientes visionados) es lo que en principio parecía algo secundario: las vidas de los personajes, sus evoluciones y sus relaciones entre ellos.

    Es decir, no es que no fuese algo llamativo en su momento, pero hay que admitir que lo que hizo a Lost muy famoso en su época fue el tema de los misterios. Cosas como el “humo negro” o la isla en sí misma tenía a todo el mundo enganchado y hablando en la época. Sin embargo (y no es que el tema de los misterios no me fascine, que me encanta muchísimo y me parece una serie que ha sabido enganchar muy bien por la información que se va dando con cuentagotas), lo que más me ha enamorado revisionado tras revisionado es el estupendo retrato que Lost hace de la naturaleza humana.

    Me ha pasado eso mucho con Stephen King también. Mucha gente lo cataloga como mero “escritor de terror” y, sin embargo, en muchas novelas suyas o relatos yo he encontrado, más allá del terror, estupendos dramas o retratos de la naturaleza del ser humano. He visto mis sensaciones, problemas, dilemas y emociones plasmados en sus relatos. Y eso me pasa con Lost, que creo que, en conjunto, la radiografía que sus personajes nos dan del dilema humano es grandiosa.

    También me encanta Sawyer y, al igual que tú, pienso que es uno de los mejores personajes de la serie. Es curioso, porque en principio podría haber parecido el típico “graciosete borde” y nada más. Pero la serie va desmigándolo poco a poco y lo convierte en un personajazo que es una de las esencias de Lost. Sin duda, sin Sawyer, nada sería lo mismo. Es más, volviendo a lo de antes, Sawyer ejemplifica muy bien la naturaleza del ser humano, ese dualismo que todos llevamos dentro, esos claroscuros que nos definen. Lo mismo le vemos hacer un chiste en la isla y sonreír como un niño, para luego descubrir en un flashback que ha hecho cosas horribles.

    Yo también pienso que la quinta temporada es un esfuerzo titánico de unir cabos y que es impresionante a nivel de guión e historia. Hay infinidad de detalles llevados en cuenta y el tema de los viajes temporales es para volverse loco y, al mismo tiempo, admirar a los guionistas.

    En el momento se criticó mucho a Lost porque las cosas no encajaban del todo bien y no estaban pensadas desde el principio. Que sí, que es verdad que absolutamente todo no estaba pensado y que improvisaron mucho. Pero se quitó mérito al hecho de cómo se llevó esa improvisación. Y no sé qué es más difícil, si haberlo tenido todo pensado o hacer improvisaciones como estas y cuadrarlo todo tan bien (teniendo en cuenta que perfecto no puede ser). Para mí, desde el punto de vista creativo, es todo un ejemplo de portento e imaginación el cómo se ha llevado esta serie de principio a fin.

    Cómo dices, por supuesto, hay defectos. Sobre todo, los más acusables (que se dejan ver en esta y en la última temporada) son los que mencionas: subtramas que quedan sueltas. Aún con todo, ya me gustaría que ese fuese el peor defecto de muchas series. El conjunto me sigue pareciendo, al menos para mí, de lo mejor que he visto jamás en una serie de televisión. Para mí fue LA SERIE y, cada vez que la revisiono me deja tan alucinado por las sensaciones que trasmite que me hace añorar ese buen hacer en productos actuales.

    De todas formas, como vi una vez en Internet mientras buscaba cosas parecidas a Lost, transcribo aquí las palabras que una persona me contestó cuando pregunté por recomendaciones de algo parecido: “No hay nada parecido a Lost”. Y estoy totalmente de acuerdo.

    Un saludo.

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    1. Me encanta leer tus comentarios porque tienes auténtica pasión por la serie. Tus artículos acerca de perdidos son sencillamente espectaculares, y los míos no llegan ni a la suela de los zapatos de lo que expones en tu blog.
      Después de esta muestra de peloteo gratuito :D te respondo. Es cierto que no hay nada como Lost. Nada. Y lo han intentado, pero no lo consiguen nunca. Pero es precisamente por lo que comentas. La estructura de flashbacks nos regaló historias y desarrollos de personajes irrepetibles. Solo ha habido una serie posterior que me haya hecho sentir algo parecido por los personajes, y fue Sense8.
      La comparación con King es acertada porque King habla de muchas cosas. De personas y de decisiones, de dramas y de traumas… Y una historia sin personas no es nada. Ya puedes meter todos los misterios del mundo que son personajes y sentimientos a los que anclarse no tendrás nada, solo un cascarón.
      Como a ti, a mí me interesaba el misterio y la fantasía cuando se emitió, y sin darme cuenta eran los personajes los que daban sentido a aquellos misterios y preguntas sin respuesta. Por eso, el final, que aún no he vuelto a ver y del que hablaré más adelante en el último artículo, me parece acorde a la serie y lleno de sentimiento, porque era así como era Perdidos.
      De hecho el propio título de la serie es un juego de palabras. Están perdidos en la isla, pero es realmente a su perdición como personas a lo que hace referencia.
      Como siempre, muchas gracias por tu comentario y por leerme. Aunque no comenté, me voy leyendo tambien tus artículos de Lost en el blog a medida que voy terminado temporadas :)
      slaudos

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      1. Muchísimas gracias por tus palabras. Pero para nada debes desmerecer tus artículos. Ni los míos son para tanto. Al final se trata de que cada uno aportemos nuestro granito de arena, demos nuestra opinión y, entre todos, vayamos uniendo las piezas de un puzzle que nos va permitiendo compartir experiencias y vivir las cosas reuniendo información, detalles, puntos de vista, dobles lecturas, etc… Yo estoy disfrutando muchísimo tus artículos, te lo digo de verdad :-)

        Me apunto la serie de Sense 8, pues no la conocía y cuando tenga hueco la probaré :-).

        Me parece tremendamente acertada la descripción que has hecho de la necesidad de unos buenos personajes en una serie. La frase de que sin ellos “solo se queda un cascarón” son las palabras justas que lo describen y que no se me ocurrían. Y es que es totalmente cierto. ¿Cuántas pelis o series hay con una muy buena idea o una historia impresionante, pero que al final se quedan en nada porque sus personajes no sobresalen, no tienen profundidad o no interesan? Al final todo va vinculado y realmente, lo que nos lleva junto a ellos de la mano para vivir sus aventuras con ellos son los personajes.

        Y, como dices, el final de Lost cogió esa vertiente. Ya hablaremos cuando analices la última temporada, pero creo que, dada la presión mediática que tenía la serie y la multitud de cabos abiertos que había, lo más inteligente que pudieron hacer fue cerrar lo que al menos sí podía cerrarse: los mencionados personajes. Todo lo demás hubiese sido imposible (al menos contentando a todo el mundo en el proceso).

        ¡Un saludo y mil gracias por leer mis artículos! :-) Nos leemos :)

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