Alias Imposible, Abrams llega a la franquicia

Tras dos producciones totalmente diferentes entre sí, JJ Abrams tenía la papeleta de arreglar lo que estaba roto, y definir la saga para su futuro. De hecho, es algo que se le ha dado bastante bien siempre y Tom Cruise confió en el, pese a no haber dirigido ninguna película previa. La apuesta le salió bien, aunque no voy a negar que a mí me dejó más bien frio en su día. Pero claro, me había entusiasmado la entrega dirigida por John Woo y enfrentarme a esta me dejo descolocado.

SPOILERS AHEAD!

Hoy puedo decir que he disfrutado esta tercera entrega como tenía que haberlo hecho en su día. No entiendo como, habiéndome encantado Alias, salí decepcionado del cine aquel día. Abrams, en un ejercicio de destilación y síntesis ejemplar, cogió todo lo que funcionaba de las dos entregas anteriores, lo mezclo con sus filias propias ya apuntadas e la genial serie de Sidney Bristow, y entregó el que podemos considerar como el espíritu de MI enlatado en 2 horas.

Aquí, como intentando repetir la anterior secuela pero bien, volvemos a una misión para recuperar lo que parece un agente químico desconocido de un malvado muy malvado, mientras la vida amorosa de Hunt se cruza en su trabajo. Pero claro, Abrams es un maestro en estos temas como ya demostró en Alias. Lo primero que vemos es a Ethan Hunt haciendo de Ethan Hunt, es decir, introduce la variable Peter Parker. Conocemos su vida, a su futura esposa y lo mucho que la ama. Abrams se toma su tiempo en definir esa vida casi perfecta que debe proteger con mentiras. Y aun así nunca pierde el foco sobre la misión a realizar, algo que no le salía del todo bien a Woo.

Así comienza el film, con alguien que luego descubrimos cómo la prometida de Hunt amenazada. Y con Tom Cruise reflejando increíblemente bien esa rabia y desesperación, al igual que Philip Seymour Hoffman la absoluta falta de empatía y moralidad que un buen villano debe tener. Directo y seco en su maldad. Sin embargo no es más que un aperitivo que abandonamos para volver al pasado, una jugada muy de Abrams el enseñarnos algo fuera de contexto para luego contarnos el porqué…

Si la primera parte tenia como virtud la tensión y el suspense del cine de espías, y la segunda la acción estilizada y la coreografía del oriental, en esta, son los sentimientos los que hacen que empaticemos con lo que vemos en pantalla. Y a ello ayuda la música del incombustible Michael Giacchino que es una delicia. Este hombre a la hora de hacer aflorar sentimientos es un genio. Abrams nos implica emocionalmente con Ethan Hunt y sus problemas se convierten en nuestros problemas. Aquí es donde está el gran golpe de efecto de la saga. En la conexión con el personaje.

La muerte de su alumna en Berlín (brutal sin enseñar ni una gota de sangre), o la angustia al ir a buscar a su mujer nos pinta un agente secreto más humano, condición que conservara a lo largo de las siguientes secuelas, aun a pesar de protagonizar auténticas proezas inhumanas. Proezas que aquí, sin embargo, están más medidas y son más realistas, si se me permite la expresión. Abrams hace lo que mejor sabe hacer, y no intenta ir donde sabe que no llega.

Porque Abrams es un director solvente, pero consciente de sus limitaciones. Sirva como ejemplo la secuencia del robo en Shanghái: nos muestra la entrada y la huida, para realizar una elipsis brutal con lo que sucede dentro del edificio. Si no iba a poder superar el robo en Langley de la primera parte, ¿para qué mostrarlo? Si el enfrentamiento a tiros dentro del edificio no iba a estar a la altura del de John Woo, ¿porque rodarlo? A mi me parece una decisión de auténtico genio. Unos dirán que es perezoso o incapaz, a mí me parece algo pensado por alguien muy, muy listo.

Pero no vamos a decir que el resto de set pieces no le van a la zaga. Toda la secuencia del puente es soberbia. Subrayada toda ella por la tensión de dejar escapar a un villano que ya conoce el nombre de su enemigo. La planificación y crescendo en tensión es puro cine. Que si, que a Abrams no se le da muy bien rodar acción (sus cortes de 2 segundos contrastan con la exposición y claridad de sus dos predecesores) pero no le quita méritos a la hora de medir el tempo de la situación. El rescate fallido en Berlín sin embargo, no tiene miedo en mostrar coreografías de tiros más trabajadas, rememorando incluso pistolas al vuelo y aciertos improbables. Sin olvidar la genial incursión en el vaticano, marca de la casa donde vemos por primera vez como se fabrica una de las famosas mascaras.

Y el villano, el gran villano. Sale tres veces, pero con un solo monologo, en el avión, nos lo han vendido como un buen hijo de puta. Amenaza a Hunt y a su vida privada, obteniendo a cambio un genial órdago colgado del avión que se convierte en fracaso, consiguiendo el personaje, increíblemente interpretado por Philip Seymour Hoffman el nombre de nuestro héroe. Situaciones en caliente, con la rabia saliendo de un agente que es más que un servidor de su país: un humano con reacciones humanas y que comete errores muy humanos.

El final de la película vuelve a ser una especie de remake de la segunda parte, con un Ethan Hunt entregado a salvar a su amada. Todo a pie de calle, con enfrentamiento físico incluido. Solo que en esta ocasión no solo el anclaje emocional ayuda si no que convierte a Julia en algo más que la dama en apuros. Además, vuelven a funcionar las traiciones, revelándose como enemigo el que creíamos aliado. ¡¿Cómo iba a ser Laurence Fishburne el traidor?!

Técnicamente la fotografía es más cruda, y a la vez más saturada, que hace que esta entrega sea la primera en la que el tiempo no ha hecho mella. Sigue viéndose igual de valida y actual como entonces.

En fin, rectificar es de sabios y, mientras MI2 se ha convertido en toda una decepción, la entrega dirigida por Abrams ha subido enteros en mi ranking personal. A pesar de sus carencias rodando escenas de acción, Abrams firma la primera película con el ADN de Misión Imposible tal y como la conocemos hoy.

4 comentarios en “Alias Imposible, Abrams llega a la franquicia”

  1. Muy buen artículo. A mí con esta película también me pasó un poco como a tí. Tampoco la disfruté en condiciones la primera vez (y tampoco me explico por qué) y fue a las siguientes cuando fui disfrutándola más y más. Tal vez fue la oscuridad que tiene (pues tiene momentos bastante amenazantes por parte del villano y lo que organiza) me pilló por sorpresa.

    Esta sí que me pareció más “Misión Imposible” que la segunda. Más intriga, giros y sensación de peligro. Y tienes toda la razón en lo de la escena del puente, a mí también me pareció de lo mejor de la peli. Para mí quizás sea la mejor de las secuelas, aunque tampoco lo tengo muy claro.

    Me han gustado mucho los análisis de muchos puntos que haces, como lo de que Abrams no quería repetir lo visto en Misión Imposible 1 y no mostró ciertas cosas para expandir su película hacia otros horizontes. Visto así, como mencionas, fue una decisión muy inteligente, no todos los directores son capaces de ver eso. Tal vez otros hubiesen intentado repetir éxito con lo mismo haciendo que la peli hubiese sido un “más de lo mismo pero con menos gracia”.

    Un saludo.

    Me gusta

    1. Lo bueno de Mision Imposible, o al menos, una de las cosas buenas que ha tenido, es la continua sorpresa de no saber que ibamos a encontrarnos. Hasta la quinta entrega, cada película tiene sus manías y características. Tienen un nexo comun, pero desarrollos muy diferentes. Por eso creo que siempre me han descolocado y no he sabido apreciarlas hasta un segundo visionado.

      El villano de esta tercera parte, es, probablemente, el mejor de toda la saga, sobre todo porque la implicacion emocional es total. En el resto son peligrosos si, pero no apuntan tan al corazón de Ethan Hunt como este. Es un tema muy de Abrams, sobre todo mirando a su Alias, de la que esta película bebe muchísimo.

      Porque Abrams me parece un tipo muy listo. Es capaz de ser muy emocional con sus personajes pero a nivel de construir un guion me da que es analítico hasta la nausea. Tengo la sensación de que siempre hila muy fino con todo y que cualquier cosa que aparece en pantalla esta pensada muchas veces con el fin de dejar claro a donde quiere ir o que quiere explicar. Veremos que nos ha hecho con el episodio 9 de Star Wars… :D

      Gracias por visitarme y por comentar, siempre es un placer leer tus comentarios.

      Le gusta a 1 persona

      1. Pues sí, es cierto que comenzaron todas siendo muy diferentes y parece que cada director daba su propia impronta y su propia visión. A mí también me ocurría eso de quedarme descolocado. De hecho, con la cuarta también me pasó. La vi y me dejó bastante frío, pero volviéndola a ver al tiempo me lo pasé genial.

        Respecto a Alias, no la he visto, pero me la apunto también por si en un futuro puedo verla :-) Un saludo.

        Le gusta a 1 persona

Frikeanos algo...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .