Blind Guardian: Heavys, roleros, heteros…

Me vais a perdonar el titular, directamente plagiado de este artículo del genial Viruete . Pero es que no hay definición que encaje mejor con nuestros amados bardos del metal.

Llevo quince días escuchando sin parar a Blind Guardian. Así, a lo loco. Llevaba años sin ponerme ni uno de sus discos excepto para catar sus últimas producciones de manera superficial, y ahora me da por ponerme sus albumes uno detrás de otro. Ayer, sin ir mas lejos, me acosté y antes de dormir me dio tiempo a oir su Follow the Blind seguido de Tales from the Twilight world. Y no puedo decir otra cosa: los he disfrutado como si fuese la primera vez.

Porque uno crece, y poco a poco va refinando y modelando sus filias musicales. Hay gustos que perduran con los años, pero el Powermetal aleman no es uno de ellos. Ese género bastardo del Heavy Metal, en el que el doble bombo, las guitarras dobladas y la velocidad destilan la formula básica del Metal mas clásico, es efímero en la memoria. Con Maiden y Judas como influencia principal, es una especie de refinamiento puro de los clichés de dichas bandas clásicas pasados por una pátina de comercialidad pop. Porque hay que decirlo: Aún firmando auténticas obras maestras, Helloween, Gamma Ray, Hammerfall o Edguy añaden ese toque popero a sus composiciones que las aleja ligeramente del genero madre. Sin embargo Blind Guardian, siempre fueron a lo suyo y, siguiendo las directrices arriba mencionadas, fueron añadiendo capas diferentes a un estilo que aun hoy es reconocible y dista mucho de ser comercial.

Comenzaron con dos álbumes deudores no solo de la NWOBHM, si no también del Thrash metal de la época abanderado por Metallica. Y se nota. Blind Guardian, junto a Rage, fueron siempre los mas thrashers de todos los grupos teutones. Batallions of Fear y Follow the blind son básicos y toscos. La voz de Hanshi Kursch aún tenía mucho que aprender pero las bases de su música estaban ya ahí. Unos coros épicos, unos riffs rapidísimos y muy duros, pero que sin embargo tornaban en melodía y épica cuando menos te lo esperabas. La estructura de los temas, siempre buscaba cierta complejidad que huía de la fórmulas de estrofa estribillo, característica esta que fueron agrandando con los años. Es curiosos porque Follow the Bind era mucho más duro que el debut y aun así fue mucho mas exitoso, en parte culpa de su grandiosa Valhalla, con Kai Hansen ayudándoles en las voces. Un portento de tema.

En sus dos siguientes álbumes, los guardianes cegatos comenzaron a aumentar la apuesta. Esos riffacos y baterías supersónicas comenzaron ser acompañados por cambios de ritmos y acompañamientos acústicos (aunque ya los tenían los primeros álbumes) que retorcían las canciones convirtiéndolas en algo impredecible. Los puentes y contrapuntos, llenos de detalles enriquecían cosa mala los temas, y te obligaban a estar atento a cada compás que escuchabas. Asi, temazos como Time What is TIme, Goodbye my Friend o The Quest for Tanelorn, siguen teniendo esa base Thrash pero con quiebros que dejaban descolocado. Hansi, aquí ya empieza a aceptar su propia voz y comienza a regalarnos auténticas maravillas vocales que encajan tanto en temas duros al estilo de Welcome to Dying, como en pasajes mas tranquilos (Lord of the rings o la celebérrima Bard Song). Somewhere far beyond vuelve a refinar ese estilo un poco más, empezando a mostrar esos solos tan característicos y ese sonido de guitarra tan deudos de Brian May por el que se les reconoce.

Y llego Imaginations from the other side. El disco que los catapultó a la fama. La producción espectacular. Empezando con ese increíble comienzo de disco a la batería (y que siempre he usado para calibrar mis altavoces y ecualizadores) y siguiendo con la caña burra de I’m alive, uno asiste atónito a la evolución de un grupo que no ha parado de explorar su sonido, sin traicionarlo en ningún momento. Se entiende porque es su disco mas conocido, además del que, seguramente, mas camisetas ha vendido. Difícil era en la época no cruzarse con alguien que llevase aquellas famosas camisetas de color granate o mostaza con la portada impresa en ellas. Y sin embargo, los cuatro guardianes aun nos tenían reservada una sorpresa, un disco que supone su culmen evolutivo y que respeta, aumenta y engrandece todas sus virtudes. Me refiero por supuesto al Nightfall in middle earth.

El sexto disco de Blind Guardian aborda la titánica tarea de adaptar el Silmarillion de Tolkien. Sale no solo airoso, si no triunfante. En sus 22 cortes asistimos a narraciones y temas de auténtico órdago. Los solos, las melodías y las estructuras llevan al límite todo lo que Blind Guardian habían hecho durante los últimos 10 años. Es, sin lugar a dudas, su techo a todos los niveles. La concreción sin concesiones de Into the Storm, nos introduce en una historia de caída llena de cambios, de épica y sentimientos. Al lado de cañonazos como Mirror Mirror o When Sorrow sang, suenan maravillas como Thorn o Nightfall. Nada sobra y nada falta en este disco, que da gusto escuchar seguido en su totalidad, con interludios y todo. La producción de Flemming Radmunssen es sencillamente perfecta, al igual que en su anterior disco. La comunión entre el excepcional arte de Andreas Marschall, la producción de Radmussen y la inventiva de la banda es algo que no volverá repetirse tras Nightfall in Middle Earth.

A partir de aquí, Blind Guardian dejaron de interesarme, si exceptuamos A night at the opera, donde cogieron mucho de lo que funcionaba en Nightfall mezclado con influencias del progresivo de los 70 y mucha sobreproducción. Charlie Bauerfeind comienza a tomar las riendas de la mezcla, y todo se vuelve demasiado sintético. Y ese es el estilo que llevan practicando desde entonces. Un estilo mas suave, con unas producciones mas pulidas (menos naturales en realidad) pero que a mi, no me llega. Y sin embargo siguen ahí, en sus veloces riffs, en sus melodías dobladas, en sus estructuras impredecibles. Porque aunque no me atraigan como con sus seis primeros discos, siguen sin traicionarse. Añadiendo nuevos elementos, pero practicando aun los viejos. Manteniendo el viejo logo que jamás han cambiado, pero con nuevos detalles. Así son Blind Guardian. Quizás deba saldar una deuda pendiente y aprovechar el lanzamiento de su largamente pospuesto disco sinfónico para reencontrarme con ellos.

4 comentarios en “Blind Guardian: Heavys, roleros, heteros…”

  1. Tenia que ajusticiarle por llamar “trash” al THRASH, todo un tipo generalmente docto como es usted. La primera la he tomado por errata, pero visto que está mal escrito en numerosas ocasiones, anda, anda… Corrige, que en algún foro como el de Guitarramanie esto en su momento conllevaba jugársela a que se te plantase en la puerta de tu casa una turba furiosa merced a un más que justificado rastreo de tu IP.

    Dicho esto y todo con el animo de poder algún día salvar su vida, yo recuerdo cuando entre principios y mediados de los 90 Blind Guardian eran de los grupos que más daban que hablar,; creo que fue con la salida del Imaginations from the Other Side cuando ya la cosa lo petó universalmente, por momentos me daba la impresión de que veía casi más camisetas de esta banda que de los puñeteros Raiders o los cinturones de El Charro (jodidas modas de mierda), salían fans del grupo de debajo de las piedras y urbi et orbi se les aclamaba como el grupo más en forma del Metal del momento, algo parecido a lo que se decía hace unos años (bastantes ya en realidad, no sigo los trends tanto como antaño) de Children of Bodom.

    No he sido yo nunca demasiado seguidor del Power Metal ni su rollo druidico/elfico/señoril de los anillos, aunque en aquellos tiempos y que yo sepa aun se le llamaba Speed Metal a todo ese sonido de los Halloween primigenios, Gamma Ray y/o Running -joderquepesadossiempreconelmismoritmo- Wild. para diferenciarlos lo justo de su primo hermano el Thrash, el cual era mi droga desde siempre; recuerdo por desgracia bien que en aquellos momentos dicho sonido empezaba de forma muy seria a languidecer comercialmente (que un discazo como Low de Testament sirviera para que les echaran de Atlantic Records merced al fracaso en ventas, solo puede explicarse merced a una conspiración Illuminati para poner en su lugar la puta mierda del Grunge), teniendo dignos herederos no obstante en lo que luego se dio en llamar Groove Metal (Pantera, Machine Head), además de por fortuna asistir al ascenso de unos Paradise Lost que estaban en quizá su mejor momento.. Pero estoy divagando: hablabamos de Blind Guardian.

    Aunque nunca me eché un disco entero a los tímpanos, quizá por lo pesadito (todo sea por llevar la contraria) de tantos colegas de mi entorno mucho más tendentes a corrientes más clásicas que yo por aquellos entonces, lo que escuchaba ocasionalmente lo cierto es que no me desagradaba. Hasta el 23 de junio del 2007, en un Monsters of Rock maño de cartelazo considerable, donde me los topé por primera y hasta ahora única vez en la vida.

    Recuerdo bien que hasta a un tipo como yo curtido en mil batallas y festivales se le hizo complicado acercarse hasta las primeras filas, merced a los torrentes de fluidos corporales de todo tipo derramados por varios de los amigos de instituto y sus semejantes que en su momento me dieron el coñazo hasta la saciedad con ellos.

    Fue aquel un festival en el que descubrí con inmenso gozo las alegrías que eran capaces de dar en directo bandas que jamás había visto y no sospechaba que pudieran ser tan buenas en directo, como Pretty Maids, Mastodon (tocando con un sol de justicia a las 4 de la tarde), unos impresionantes Dream Theater que dieron una caña acojonante probablemente prevenidos de tocar justo antes que Slayer, y los ya mencionados Children of Bodom, que aunque yo no entendía como podían estar más arriba en el cartel que mis amados Megadeth, justificaron su posición con creces; Blind Guardian, sin embargo, NO fue uno de ellos. Menudo coñaaaaazo de bolo.

    Mira que estuve en todo el cotarro, deseoso de por fin formar parte de la simbiosis de tantos viejos amigos con una banda que para ellos significaba tanto; pero me fue imposible. Recuerdo bien que tras más de media docena de temas en los que no salíamos de nuestro hastío e incredulidad (se esperaba mucho de un grupo de tamaña reputación) mi buen amigo Agus, actual guitarrista por cierto de los cafres Tromort, y yo nos excusamos y largamos a dar cuenta de unas cuantas libaciones calimocheras, plan mucho más satisfactorio, donde va a parar.

    En fin, no se si un día haga las paces con el grupo, quizá en disco sean más interesantes, quizá tuvieran un mal día… Pero para mi fue un ejemplo de libro de decepción ante una banda reputada que no respondió a lo mínimo que debieran haber entregado.

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    1. Lo primero, mis afligidas disculpas por mi mayúsculo error. Mea culpa por no corregir al corrector de Word, valga la rebuznancia. Ya esta resuelto, bajad las horcas y las antorchas.
      En mi caso, el power metal, o speed metal (en general, el metal teuton), fue el siguiente paso despues de conocer a Iron Maiden. Como cualquier metal head puede constatar, uno va buscando subir la apuesta, y fue un paso lógico. De toda aquella oleada, ahora poca cosa puedo volver a escuchar, quizas los clasicos de Helloween, Rage, y a estos Blind Guardian que siempre fueron los mas interesantes de todos. En fin, yo venia de flipar con Tolkien, no podia ser de otro modo.
      Running Wild si que son un coñazo, efectivamente. Siempre igual, los mismos riffs, los mismos fraseos, la batería calcada… de esos que llamaban la atención por la portada y después te encontrabas con la dura realidad, un poco como las portadas de juegos de spectrum :D
      Low. Es interesante que nombres ese disco porque personalmente esta en mi top del grupo y de aquella epoca. Testament virando hacia algo con mas groove, y firmando un pepinazo de la ostia. Ese si que me lo sigo poniendo muy a menudo. Me sigue encantando. De hecho, todo lo posterior realizado por Testament me encanta, casi mas que su época clásica.
      En cuanto a los guardianes, efectivamente dicen que los directos son muy academicos y aburridos (nunca les he visto en vivo) y tras ver varios videos por ahi uno se queda frio.
      En fin, gracias por tu articulo, perdón, comentario.

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      1. Juas, perdón por el ladrillazo, es lo que tiene el insomnio y los temas interesantes, chunga combinación.

        Me alegra sobremanera esa apreciación de los Testament post-Low, lo cierto que aunque sus 3 primeros discos clásicos con Alex Skolnick son realmente buenos, luego con Souls of Black y The Ritual (que tampoco son malos) se notó mucho el bajón, pero del Low en adelante no tienen un disco flojo y si unos cuantos trallazos del cagarse. Para mi son la segunda banda thrash más grande, solo por detrás de los supremos Megamuerte.

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