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Neon Genesis Evangelion: robots traumatizados

¿Por donde empezar con Evangelion?

¿Diciendo que es una rayada frustrante? ¿Afirmando que es una excelente serie de robots gigantes y Kaijus? ¿Argumentando que es un profundo drama de personajes traumados en medio de una catástrofe bíblica? ¿Diciendo que es un increíble entretenimiento a la par que insufrible pedantería?

Todas y cada una de las afirmaciones son ciertas. Y es que Evangelion es muchas cosas a la vez, algunas buenas y algunas malas, y supuso un antes y un después en el anime ya no solo en España, sino en su propio país de origen, que vio como volvían a reinar en la televisión las producciones dedicadas a los robots gigantes, estandarte de la animación nipona durante los 70 y principios de los 80.

Hideaki Anno recuperó todo aquello que hacia grande al genero Mecha y lo aliñaba con personajes llenos de inseguridades y con graves problemas afectivos, reflejo en muchos casos de la propia sociedad japonesa. Este retrato extremo de muchos de sus protagonistas convierte la serie en un cuadro de complejas relaciones y dolorosos conflictos que la catapulto al éxito mas absoluto. La influencia en cuanto al desarrollo de personajes aun se deja notar en la actual animación japonesa, que ha pasado de centrar el protagonismo en personajes fuertes, decididos y ejemplares a incorporar roles ya no de antiheroe, si no de “antipersona” incluso, con deprimidos personajes casi suicidas en los que la alegría no tiene cabida.

Tampoco podemos olvidar todo aquello que rodea a la historia a nivel mitológico y que también hizo grande a Evangelion. La biblia es un poderoso referente del cual se pueden sacar muchas cosas, y Hideaki anno y los suyos recuperaron leyendas como la lanza de Longinos o Lillith para mezclar un pastiche de referencias judeocristianas que curiosamente funciona.

Y es que toda esa imagineria reinventada por los diseños de Yoshiyuki Sadamoto es potentisima, con un estilo espectacular y jugando muchas veces con un surrealismo que convierte la serie en un autentico viaje visual. Desde el diseño de la propia Lillith enmarcado en un rojo mar, hasta el aspecto de los propios ángeles que hostigan a la humanidad, totalmente inesperados y escapando de estándares de cualquier tipo tanto dentro del anime como de cualquier producción animada de la época.

Y si hablamos de diseño no puedo evitar mencionar el sublime aspecto de todos los interfaces informáticos de los ordenadores de NERV. Aun modernos y sin que el tiempo haya hecho mella en ellos. La serie tiene 20 años y aun da gusto ver el reloj de cuenta atrás de energía, o los interfaces de conexión entre los chicos y el Eva, totalmente claros y funcionales. Un autentico prodigio del diseño.

Ademas, la serie era técnicamente una pasada. Si, había episodios en los que había primeros planos interminables de la cara de lelo de Shinji, y los planos comunes se repetían sin cesar (panorámicas de NERV, la animación de preparación de los EVA…) pero las escenas de combate eran, y siguen siendo espectaculares. Aun no he visto las versiones nuevas pero la clásica es una pasada visualmente aunque hayan pasado 20 años.

Y que podemos decir de los personajes. Incluso el personaje principal es atípico. Un triste chico, deprimido, con unos gordisimos problemas afectivos y con unos también gordisimos cojones, por decir algo, por los cuales es incapaz de mover un dedo por nadie. Ni por si mismo. Ello es el motor mediante el cual la serie hace evolucionar a Shinji de manera ejemplar, pero también frustrante muchas veces, por las ganas que se le quedan al espectador de ahostiar al chico a medida que toma (o no toma) decisiones.

Existen otros personajes en cuyas vidas los trastornos paternofiliales son una constante también,  pero que afortunadamente tienen contrapunto en Asuka o Misato, en principio alegres y vivarachos pero con profundos problemas también. Sin olvidar grandes tragedias como la de Kaji y Rei (como olvidar a Rei) y personajes tan misteriosos como Kaworu.

A mi hermano y a mi nos dio la fiebre por Evangelion desde el momento en que se publicó. de hecho conservamos aun toda la colección en VHS. Y en aquel momento Anno nos parecía el Dios del Anime y Sadamoto su profeta. No solo comenzamos a comprar, obviamente, el manga, si no que cualquier cacharro que tuviese un EVA en la portada se venia para casa con nosotros. Aun me acuerdo de los storyboards que pillamos en las jornadas de manga y anime de Getafe del 98, una preciosidad, que no sirve para nada, pero, ¡ey! es de Evangelion… En fin, fue una fiebre de la que nos costo salir, como todas las de aquella época. Incluso el termino Dragonbaboso, acuñado por Lazaro Muñoz, comenzó a virar al de Evababoso, para designar a los fanboys evangélicos sin remedio.

Para mi, fue probablemente la primera serie de robots gigantes que me llenó, en parte gracias a lo novedoso del planteamiento y personajes, como por su ambiente apocalíptico y bíblico, que por aquel entonces me flipaba sobremanera. Era ver un ángel en algún manga y enamorarme automáticamente de el.

Y llevo años sin volver a verla así que espero ponerle remedio en breve y volver a Tokyo-3 con Misato y los demás para ver qué se cuentan 20 años después, quizás no sea este el último artículo dedicado a Evangelion que leáis por aquí…

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Anime Clásico: Doomed Megalopolis

Doomed Megalopolis, Ciudad condenada, tal y como me enseño mi profesor de Lengua en el instituto (me vio el VHS en la mochila y se animó a enseñarme su significado), es una serie de 4 OVAS, dirigidas por Rintaro en 1991, de aquellas que Manga Video, en los albores de la afición mangamaniaca, saco en nuestro país.

Basada en la famosa serie de novelas  Teito Monogatari de escritas por Hiroshi Aramata, de las cuales adapta los 4 primeros volumenes, trata acerca de la obsesión que tiene Yasunori Kato por destruir la ciudad de Tokyo a toda costa, y de los esfuerzos por detenerle de varios personajes y las consecuencias que tienen sus actos sobre la joven Yukari Tatsumiya.

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Objetos de Dragon Ball que molaria tener…

De todo lo que salio de la cabeza de Toriyama cuando dibujaba Dragon Ball, siempre me maravillaba la cantidad de objetos y artefactos que ayudaban a Gokuh y compañía a salir de apuros. He aquí una pequeña muestra de algunos que tendrían su gracia, si existiesen en el mundo real.

Bastón Mágico

Este es el que mas mola cuando eres un crío, pero claro, en el mundo real el único uso que se me ocurre es cambiar el canal de la TV si no tienes mando a distancia. Es probable que en el trabajo también le diese uso en algunas cabezas. Aunque al final supongo que algunos lo usarían de palo selfie… asco de mundo.

Capsulas Hoi Poi

Este si que si. Útil e ingenioso. Una maravilla que alguien tendría que inventar. Se acabaron los problemas de espacio, llevaría toda mi colección de tebeos en una capsulilla de nada. Meter personas también seria buena idea, sobre todo para los que viajamos en Metro o Cercanias…

Nube Kinton

Seguramente seria objeto de coleccionismo, dado que no habría ser de este planeta que pudiese usarla. Nadie. Bueno quizas… mmm… no, Nadie.

Habichuelas mágicas

Toda la comida para un par de semanas en una simple habichuela. No se que haría el jurado de Master Chef con ellas pero seguramente la deconstruirian o la servirían en rodajas nitrogenadas de una micra de espesor.

Y tu, ¿Cuales mas elegirías de entre todos para hacerlos realidad?

Masamune Shirow: guía de lectura en castellano

Continuando nuestro anterior articulo acerca de la vida, obra y milagros de Masamune Shirow, os dejo aqui, a modo de Guía de consulta, las ediciones españolas de su obra (creo que no me dejo ninguna):

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Masamune Shirow

A mediados de los años 90, las obras de Masamune Shirow llegaron de forma masiva a España, precedidas por la fama que el autor tenia en USA. Merecida fama por otro lado. Una obra de Shirow era un autentico acontecimiento. Las noticias llegaban con cuentagotas y su fama de dibujante lento desesperaba a sus fans. Y eso que viviamos la epoca mas prolifica del autor, ya que a partir de 1999, se le fundio el cerebro, dejo por completo de dibujar manga y se dedico al lucrativo negocio del Hentai.

En nuestro caso (el de mi hermano y yo), Apleseed de Shirow, fue el primer manga “no Dragon Ball” que compramos, mas gracias a mi hermano que a mi, y su dibujo y forma de tratar el medio del comic fue toda una experiencia.

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Gantz

Aunque ya hace muchos años que comencé a leer Gantz (Hiroya Oku, 2000) no ha sido hasta hace unas semanas cuando me he propuesto terminarla de una vez.

La historia, por si alguien no la conoce, gira alrededor de Kei Kurono, un chico que, tras ser arrollado por un tren junto a un compañero por salvar a otra persona, se ve transportado a una habitación junto a otra gente que también acaba de morir, para encontrarse con una extraña esfera negra que les encomienda una misión.

SPOILERS AHEAD

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D.N.A.2: Masakazu Katsura jugando a Dragon Ball

Ay, que tiempos en los que nos podían colar cualquier manga solo por lo que oíamos (fugazmente) en las tiendas de tebeos, o la pequeña reseña en un minúsculo rincón de la sección de noticias de nuestro fanzine favorito.

Masakazu Katsura no era un desconocido en aquellos tiempos en nuestro país. “Video Girl Ai” era todo un éxito, y Katsura encandilaba a los imberbes con sus dibujos de jovencitas monas y estudiantes timiduchos como nosotros. Y de repente un dia, leo en un fanzine que tiene nueva obra, que mezcla sus típicos líos amorosos con un chaval con pelos de punta al que se le pone el pelo rubio y le salen rayos a modo de aura cuando se enfada. ¿Os suena?…

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Billy Bat: Urasawa haciendo de las suyas

Leer a Naoki Urasawa siempre es un placer. Da igual que acabe haciéndose un lio con las tramas que monta, o que sus parones de publicación desesperen a sus lectores. Da gusto encontrarse con su propuesta sea cual sea esta.

Con Billy Bat, me he encontrado con un manga que repite los esquemas planteados en “20th century boys” pero mas pulido y desde luego mas redondo que aquel (aunque reconozco que tengo mas cariño por “20th century boys”) y con un final agridulce que queda perfecto en una obra de este tipo.

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“Back to the Past”: Dragon Head

Volvemos al pasado para hablar de “Dragon Head”, un estupendo manga que nos trajo Glenat la decada pasada:

Otro acierto de Glenat, que nos esta trayendo desde hace meses autenticas joyas desde Japón. Una apuesta arriesgada que no incluye ni monstruos, ni poderes, ni instituto con niñas que se enamoran de profesores, ni tías en pelotas. Simplemente una estupenda historia de terror psicológico que te tiene con la respiración contenida cada vez que pasas la pagina.

Quizá, al igual que New XMen, no entre demasiado por los ojos, pero cuando empiezas a leerlo, te das cuenta que ningún otro dibujo podría haber ilustrado mejor los hechos que en cada tomo se relatan. Cada una de sus paginas rezuman mal rollo por todos lados, y el hecho vivir con los personajes su angustia y el ansia por saber que narices esta pasando en realidad te pone enfermo.

El comic arranca cuando un tren lleno de estudiantes de instituto, descarrila quedándose encerrado en un túnel. ¿que ha pasado ahí fuera para que el túnel se haya hundido?. ¿Porque hace tanto calor?. Preguntas que solo tendrán respuesta al final, en el tomo 10 (recordemos que la serie esta publicada en su totalidad en nuestro país). He oído opiniones de gente que dice que el final es decepcionante. Y es cierto. En parte. Si buscas un final espectacular que te ponga los pelos de punta lo es. Pero cuando has terminado de leerlo te das cuenta que has terminado pensando igual que los personajes. El autor se ha tirado 10 tomos jugando contigo. La grandeza de los hechos que viven les hace perder la perspectiva de todo lo que les rodea. Porque lo que realmente importa en este manga no es el final, si no los personajes y lo que las situaciones a las que se ven forzados les influyen. y si te das cuenta de esto, cuando leas la ultima pagina, en lugar de pensar como muchos: “¡Menuda mierda!”, lo que dirás es : “¡Me cagüen la puta!”.

“Back to the Past”: BLAME!

¿Quien dijo que un comic necesita un guión para ser la monda?. Y no es que este no lo tenga, tan solo que es tan lineal y lento, que parece que estés leyendo siempre el mismo capitulo. Pero diréis: “Pues vaya cagada”. Pues no, porque la grandeza de este manga radica en que si siempre estas leyendo lo mismo, ¿porque cojones no puedes despegar la nariz de sus paginas?.

La palabra manga se invento para definir esta obra. Sin casi diálogos, ni textos, la historia avanza narrada solo por sus imágenes. Tsutomu Nihei es un genio. no esperéis un dibujo lleno de detalles como el de Shirow. Las maquinas de este manga, parecen haber sido hechas a base de gordos trazos sin sentido, pero que vistos en su conjunto dicen lo que tienen que decir. Un dibujo nada exhaustivo lleno de contrastes y un movimiento en sus paginas fuera de lo común os harán seguidores a muerte de este manga.

Y en cuanto al guión es bien sencillo: Un tío, llamado Killy, busca unas cosas llamadas genes de conexión, a lo largo de una inmensa ciudad construida a base de niveles. Y a juzgar por el numero de niveles (miles de ellos, y empiezan abajo del todo) me da que este manga va a ser eterno. Y lo bueno de la historia, es que cada nivel cuenta sus pequeñas historias. Inolvidables los pequeños seres que se mueren si salen del radio de acción de su amo, o la historia en la que un personaje se pierde en el tiempo y tiene que esperar al protagonista durante años, para poder volver a encontrarle… miles de historias, en teoría pequeñas, en la practica inmensas, que consiguen que este manga, aparentemente simple, se convierta en toda una experiencia cuando lo lees. Recomendado 100%.

Pluto : Gracias, Urasawa

Lo confieso: desde aquel día que leí el primer numero de “Monster”, soy fan acérrimo de Naoki Urasawa. No he tenido el placer de leer obras anteriores a la nombrada como “Yawara” pero sospecho que Urasawa es realmente Urasawa desde la historia del Dr. Tenma.

Hoy, habiendo leído la ultima pagina de “Pluto”, mi admiración por este autor vuelve a estar en lo mas alto.

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¡Otaking! : Akira

 

Revisando el articulo que dediqué hace un tiempo a Dragon Ball, se me ha ocurrido hacer una pequeña serie de posts dedicados a todos aquellos mangas o animes que supusieron mi entrada en el mundo del comic en particular, y en el mundo del frikismo en general. Sin el arte nipón jamás habría caído posteriormente en las poderosas redes del arte secuencial.

Tras flipar con Dragon Ball, llegaba el momento de abrirse a otras series, y por aquel entonces la cosa era chunga para el otaku de a pie. Pocas cosas llegaban del lejano oriente y una de ellas fue, el increíble film de Katsuhiro Otomo, basado en su propio manga, “Akira”.

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Dragon Ball: Ahí empezó todo…

1990, Agosto, Alicante. Los hermanos Salgado ven la tele tras haber pasado una mañana en la playa. En una parada al llegar al “Canal 9”, una imagen se graba en sus retinas: Un niño con los pelos de punta, rabo y un palo en la mano se dedica a repartir tollinas a varios enemigos antropomórficos. Este es el momento en el que la vida de 2 personas da un vuelco. Llamadlo reset, Alfa, Omega, Renacimiento o como queráis, pero a partir de ese momento, la vida ya no será lo mismo.

El profundo trauma de ver unos dibujos en la tele dedicados a las artes marciales (por aquel entonces nos encantaban las películas “de chinos”) nos abrió un mundo nuevo. Sin embargo todo lo bueno se acaba, y cuando las vacaciones terminaron, volvimos a Madrid con un puñado de episodios en la memoria, pero ninguna esperanza de volver a ver a aquel niño que hablaba en valenciano.

Pero el destino hizo que telemadrid, un año después comenzara la emisión de “Bola de Dragón”, y ahí fue cuando caímos definitivamente en las garras del frikismo mas absoluto. Seguir leyendo Dragon Ball: Ahí empezó todo…