Blues Brothers, el videojuego

Titus siempre ha sido una compañía que me ha generado disparidad de sensaciones. Tiene auténticos juegazos, como su saga Crazy Cars (en concreto la tercera parte, de la que espero hablar por aqui otro dia) o Prehistorik, pero por otro lado ha desarrollado bodrios como el infame Superman 64, y justo es decir que ninguno de sus juegos ha quedado demasiado grabado en el recuerdo de los jugones mas clásicos.

Sin embargo, muchas de las horas que eché delante de mi querido 286, fueron jugando a sus creaciones de los 90, a los ya mencionados Crazy Cars III o Prehistorik, pero debo sumar el odiado por muchos, y amado por pocos, “Blues Brothers”.

Esta libre (muy libre) adaptación de la clásica película de John Landis nos pone en la piel de nuestros admirados Jake y Elwood, en su carrera por conseguir salvar el Orfanato en el que se criaron. Poco queda en este juego de la estructura de la película en que se basa o de su maravillosa música. Sin embargo, nos encontramos con un solvente juego de plataformas, difícil como el solo y con muchos defectos, pero también con muchas virtudes.

La versión de PC, que es la que jugué en su día, adolecía en primer lugar de un defecto que irritaba al mas pintado, que es esa manía de no hacer avanzar el scroll de pantalla hasta que no llegabas casi al borde de la misma (en lugar de usar un scroll consistente y suave). Esto provocaba que, si existía un enemigo delante, no lo vieses hasta que lo tenias encima. Y hablando de enemigos, hay que decir que los laberínticos escenarios eran auténticos desiertos. Pocos enemigos pero en muchas ocasiones, colocados con autentica mala baba.

Y aun así, es un juego que me encanta. Sus enormes escenarios, llenos de recovecos, de detalles, de subidas, de bajadas. Era un placer recorrerlos. En concreto la fase de la cárcel es una autentica locura, con pasadizos secretos e innumerables celdas que visitar. La calidad gráfica es también digna de elogiar, con un pixel art definido y detallista aunque ligeramente monocromático.

Horas y horas le eche en su día y no era capaz de pasar de la fase de las alcantarillas, y no fue hasta hace un par de años que no lo termine, esta vez en versión Atari ST, emulada en una PSP. Con un scroll mas suave (y savestates, todo hay que decirlo) pude por fin llevar a los hermanos a su objetivo final. Si bien no es una obra maestra, es un juego al que tengo un enorme cariño, y os invito a probarlo si tenéis ocasión.

Por cierto, las versiones de consola son en realidad la segunda parte, a excepción de las realizadas para la Game Boy y la NES, siendo esta última una versión realmente desafortunada del original.

Anuncios

Cuéntanos algo...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s